Desde todos los tiempos, y con anterioridad a la implementación del Código de Trabajo vigente, la relación laboral ha existido con independencia de la formalidad del documento que la sustenta.
El Código de Trabajo de la República Dominicana reconoce la validez del contrato verbal; sin embargo, la ausencia de un documento escrito coloca a las partes en una posición probatoria débil frente a cualquier reclamación.
Un contrato por escrito permite delimitar con precisión las funciones, la jornada, la remuneración, las condiciones especiales y las causas de terminación, evitando interpretaciones que suelen resolverse en perjuicio del empleador.
Recomendamos a nuestros clientes documentar toda relación laboral desde su inicio y acompañarla de un reglamento interno actualizado y de descriptivos de puesto claros.



